30.11.07

Relato de una Obsesión

Un Cuarto Oscuro lleno de paquetes cafés acomodados en repisas. Silencio.

Un hombre sucio desaliñado, vestido con trapos entra al cuarto y empieza a ver los paquetes cafés con anhelo, con ansia. Abre uno y de él sale una joya relampagueante.

-Mías… nadie tiene una mejor colección.

Se oye por la ventana:

-¡Subasta! ¡Subasta única!

El hombre harapiento se asoma rápido a ver y sale corriendo del cuarto. Llega a un centro de convenciones con sillas, se sienta. Llega la demás gente y se sienta alrededor. Comienza la subasta, el hombre se ve impaciente, de pronto un paquete café igual a los que el hombre tiene es el siguiente artículo. El hombre se emociona, algiuen da 100.

-¡150!

150 a la una, 150 a las dos… Alguien más ofrece 500.

-¡700!

El hombre se ve molesto. 700 a la una, 700 a las dos… Alguien más ofrece 1000. El hombre ve su dinero y ve que no le alcanza. Ve el lugar de la persona de al lado y toma su cartera. Ve el contenido.

-¡2700!

Sonrie al ver las caras estupefactas. Pero otra persona grita 3000. Ahora si se ve enojado el hombre, que se sienta y sólo echa una mirada fulminante al hombre que dijo 3000. Se acaba la subasta. Va a donde se entregan los artículos y estrangula al hombre que le ganó y al subastador le da una patada en la ingle. Toma el paquete y corre a su casa. En el cuarto saca todas las piedras preciosas de los paquetes y las alinea.

-Vean mis amores, conozcan a la nueva.

Comienza a abrir el paquete pero al ver su contenido se le desdibuja la sonrisa del rostro. Va hacia la ventana y arroja el paquete. Está lloviendo, se ve que el paquete cae y se abre. Sale de él una piedra que es igual a todas las demás del empedrado.
Una mano la toma y la mete a un paquete café.

1 comentario:

  1. Creo que necesito terapia. Después de leer esto, ya no sé ni cómo me llamo.

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