24.8.07

7 tips para salir del hoyo.

Todos nos llegamos a sentir deprimidos algún día de nuestra vida. Hay veces que parece que estaríamos mejor si cayera una bomba, y nos dejara a solas con las cucarachas. ¿O no? Sin embargo, siempre hay una luz al final del túnel, nada más que a veces no sabemos para qué lado está. Estos 7 tips te pueden ayudar a verla.

1) Si “no te hacen caso”

A veces cuando contamos un chiste o un chisme, todo el mundo para la oreja. Pero cuando se trata de algo que nos interesa o nos importa, nadie parece tomarlo en cuenta. Y se siente bastante desagradable. Pero muchas veces no es maldad de la gente. Mas bien casi nunca lo es. Lo más seguro es que cuando cuentas tus cosas ellos no sepan que son importantes para ti, porque a ninguna persona le importan exactamente las mismas cosas.

Es relativamente fácil hablar con ellos y decirles que en realidad ésas son las cosas que te interesan y que te gustaría que te prestaran más atención. Esto es casi infalible. Si no funciona, puede que le estés contando tus cosas a las personas equivocadas (suele suceder). Recuerda que no a todos tus conocidos les cuentas lo mismo, porque no necesariamente todos los temas de tu vida son interesantes para cada uno. Así que como hay gente que le importará lo que haces en la escuela, habrá gente que le importará lo que ves en la tele y lo que ha pasado con tu perro, etc.

2) Si “no sirves para nada”

¿Qué persona no se ha sentido mensa alguna vez en su vida? Ninguna. Todos hemos pensado alguna vez, por lo menos, que nada más no la hacemos. Y sabemos que lo intentamos duro, pero pues ya han sido tantos fracasos que estamos a punto de tirar la toalla. Pero hay que recordar que los errores son para aprender. Se tuvieron que hacer 500 focos antes de armar uno que funcionara.

También está la opción de que sirvas para algo, pero no precisamente para lo que haces en estos momentos. Lo bueno de vivir en el año 2005 es que hay todo tipo de tareas, profesiones, hobbies, trabajos, carreras, deportes, juegos, etc. ¿Ya has buscado en otros lugares que te interesen? Y recuerda que siempre hay que seguir lo que a uno le apasiona y le hace crecer. Sólo así podemos llegar a ser felices con lo que hacemos.

3) Si “nadie te quiere”

Peor que ser odiado por todos, es ser ignorado. Y muchas veces nos sentimos de alguna de las dos formas, ya sea por algo que hicimos o porque simplemente la gente parece no tomarnos en cuenta. O somos un ser incómodo en tal lugar, o un cero a la izquierda en tal otro. Pero hay algo aún más feo que esto. Cuando hay alguien que nos quiere y no nos damos cuenta.
Primero que nada, es casi imposible que NADIE te quiera. A menos de que seas un ermitaño que la única vez que estuvo con más gente fue para matar a 3 personas a cuchilladas. Pero si no te identificas con el caso, voltea a tu alrededor. Son innumerables las veces que no nos damos cuenta de las muestras de cariño que nos dan las demás personas. Y esto va desde tus papás, hasta el portero del edificio. Trata de mirar las sonrisas, las palabras, los detalles. Es ahí donde encontramos el cariño.

4) Si “tienes demasiados problemas”

Es impresionante como se pueden ir acumulando en pocos meses, días o incluso horas, las problemáticas en la vida. Todo parece haberse comploteado contra uno. La escuela nos presiona, en la casa nos regañan, los amigos se pelean, el novio se porta mal, etc. Pareciera que nos están poniendo a prueba de resistencia. Pero mas que prueba parece examen final. Y sucede muchas veces porque no vemos cada parte por separado.

Si hay algo que se puede hacer con un problema, es resolverlo. Hasta hoy en día hay como 5 problemas en el mundo que no la tienen. Pero la tendrían si todos nos pusiéramos las pilas. Y si tú no eres la encargada de encontrar la cura del SIDA o de mantener la paz por siempre en el mundo, estás en una posición bastante buena. Simplemente tienes que ver cada situación por separado, con calma. Si es necesario (que muchísimas veces lo es) cuéntaselo a alguien. Casi siempre la respuesta es tan obvia, pero porque tú estás sufriendo el problema, no la puedes ver. Un tercero con mente fría puede ayudarte.

5) Si “ya no puedes con el estrés”

El estrés es más común hoy en día que la comida rápida. Es un mundo ajetreado, y si vives en una ciudad, aún más. Es increíble cuántas cosas hay que hacer en un día, y cuánto tráfico, tarea, contaminación, ruido, cansancio, prisa y otra docena de cosas hay que soportar. Ojalá y tuviéramos un switch para desconectarnos un rato y cargar las pilas. Pero no somos tan robóticos todavía.

Pero el truco aquí está en las prioridades. Hacer lo urgente e importante primero, luego lo importante, luego lo que no importa tanto. Y en toda esa bola de cosas, encontrar un rato para ti. Exclusivamente. No es para llegar al grado de la flojera, pero sí para dejar un poco de lado todo (“bajar tu switch”) y respirar. Puede ser durmiendo, leyendo, viendo la tele, oyendo música o lo que te guste hacer para despreocuparte un rato. Así es despre – ocuparte. Desprenderte un rato de la ocupación. Cuando ya hayas tenido un rato de relax, a darle con todo otra vez.

6) Si pasaste o estás en una crisis

Muchas veces las cosas sí se salen de nuestras manos. Puede que haya problemas familiares graves que no podemos solucionar con nuestras propias fuerzas, porque no dependen solo de nosotros. O en la escuela o con los amigos haya habido una injusticia contra nosotros. También hay casos en los que simplemente nos tocó “mala suerte” y tuvimos una mala experiencia (un robo, un accidente, una violación, etc.). Puede que sean los casos en los que nos sintamos peor. Pero también son las veces en las que podemos probar al mundo y a nosotros mismos la fortaleza que tenemos.

Lo que primero hay que hacer es sacar el dolor que llevas dentro. Victor Frankl, un psicólogo que estuvo en un campo de concentración, dice que a veces hay que “expulsar el dolor con lágrimas”. Pues para algo debían de servir los lagrimales. Ahora, muchas personas se quedan varadas en ese dolor. Las más listas, como tú, lo asimilan y siguen adelante con su vida. Intentando hacer lo mismo, o aún más, de lo que hacían antes. Así es, también hay que sacar ventaja de tus problemas, porque es cuando los tienes cuando puedes aprender a ser mejor persona.


Ayuda a alguien más

Normalmente cuando está alguien en el hoyo, necesita a otra persona para que le dé la mano para salir. Son los momentos en los que se encuentra a los verdaderas amigas, novios, vecinos, hermanas, compañeros. Identifica quien está en el hoyo (créeme, siempre hay alguien) y ayúdalo a salir.


Si todo lo demás falla…

Consulta a un especialista. Hay psicólogos y psiquiatras especializados en depresión. Muchas veces no son problemas mentales o emocionales los que nos hacen sentir deprimidos, sino químicos en el cerebro. No es tan común como las depresiones normales, pero puede llegar a pasar. Si realmente no logras salir del hoyo, ve con algún especialista. Recuerda conseguir uno que te dé confianza y calificado, porque hay algunos que sólo buscan dinero. Si encuentras uno que te lata, hazlo. Puede que te sirva más de lo que crees, ya que es un “confidente” pero con estudios para ayudarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario