29.5.06

Los siete hábitos del rico

Ahorro, según la Real Academia Española de la Lengua, es “reservar alguna parte del gasto ordinario, guardar dinero como previsión para necesidades futuras., evitar un gasto o consumo mayor.” En las tres definiciones se puede observar que se toma la abstención como una premisa mayor en el ahorro, es decir que para ahorrar, hay que “no hacer” (no excederse del gasto ordinario, no usar el dinero guardado, no gastar o consumir de más).

Y, en verdad, así es como se toma el ahorro en el mundo de hoy, como algo pasivo. También es cierto que hay que tomar una acción al “guardar” los bienes, pero una vez que se “guardan” no se toma ninguna otra acción. Debemos de partir de la idea de que el ahorro debe ser a la hora de gastar, invertir o guardar. En todo momento se debe contemplar el concepto del ahorro para poder estar verdaderamente haciéndolo.

Cabe aclarar que se debe tomar al ahorro como un concepto en el plano de toda materia, no solo de dinero, sino de energía, agua, recursos, tiempo y cualquier otra cosa que implique un gasto.

Este trabajo trata de las consideraciones que un individuo o una organización debe tomar en cuenta para tener una cultura del ahorro.

1.- Tener sabiduría al gastar.

Para esto se necesita saber qué tipo, cantidad y precio del producto, servicio o recurso se necesita. De esta manera, es más fácil hacer una elección en lo que se va a consumir. Así se puede evitar el tener que volver a consumir antes de tiempo, tener demasiado de lo que en realidad era necesario y saber si existe otra opción de menor precio al escoger lo que se vaya a consumir.


2.- Llevar un control.

Al manejar un control es necesario tomar dos consideraciones:

1) Tener un Conocimeinto de lo que se gasta.. Para lograr esto se debe llevar un reporte del presupuesto en el que se señalen, no sólo los principales, sino todos los gastos e inversiones. Esto ayuda a detectar lo inecesario e impulsar lo que se requiera. El motivo de porqué se deben mostrar todos las transacciones es para evitar que, por pequeños gastos o inyecciones de capital, se desbalanceen los números presupuestarios.

2) Retroalimentación. Basada en el presupuesto, debe haber una respuesta en las acciones que se realicen en el siguiente periodo. Se da a notar si se utilizaron bienes o dinero indebidamente, para no cometer los mismos errores y mejorar el rendimiento del presupuesto en las etapas venideras.


3.- Usar la inventiva.

No siempre todos los problemas pueden exclusivamente ser resueltos con solvencia económica. Hay que tomar en cuenta de que la creatividad puede lograr formar lo que necesitamos a partir de lo que ya poseemos.
No todo lo que se necesita está a la venta, se pueden crear cosas que pueden salir hasta mejores que las que se venden, puesto que el comprador es precisamente quien sabe lo que necesita.


4.- El cliente no siempre tiene la razón.

Lo importante de este punto en especial es como ahorrar al vender, comprar o intercambiar. Es necesario saber si la transacción que se está haciendo va a dejar un ahorro conveniente. A la hora de un intercambio de bienes, si la venta no conviene, no hay porqué hacerla.

Es cierto que hay que aprovechar las oportunidades, pero hay que saber cuando retener si no es conveniente el precio, y aún más cuando uno es el que está poniéndolo. Esto equivale a saber cuánto se piensa ganar en la operación, y mantenerse en posición. Sólo hay que vender, si se está seguro de que conviene. Cualquier ganancia adicional en la venta es un ahorro, si lo tomamos la relación del costo que manejaba antes, con el que se logró vender. La misma cosa llegó a un precio más alto, o más bajo, que el original, y hay que aproechar estos cambios.

5.- Gastar lo real.

Evitar llevar gastos a “crédito”, pues esto puede generar dos cosas perjudicantes. La primera sería acumular varios cargos simultaneous, que si no se toman en cuenta (tal vez por ser pagos muy bajos) puede terminar perjudicando el presupuesto en un nivel general al estar todos acumulados al mismo tiempo.

Lo Segundo que se ocasiona es que no es tan fácil llevar la cuenta de algo que no se tiene, por lo tanto, puede quedarse sin el capital para saldar su deuda si no se es cuidadoso.

Si se llegaran a tener, habrá que pagar a tiempo para no tener intereses, que sería una tercera causa de los créditos. Hay que revisar si a futuro se puede pagar este tipo de deudas, que precisamente son a futuro

6.- Dejar que el dinero llame a dinero. (O lo que sea que se esté ahorrando)

Lo ahorrado, si es que está en su propiedad, puede ser invertido. Esto implica que no estará “congelado” el ahorro, sino que se estará ganando de lo que se ahorró. Lo que no se haya gastado no tiene porqué quedar como mutilante de lo que no se llegó a adquirir, sino que se debe empezar a ver como algo bueno y no un limitante en la economía.

7.- Cuidarse de los imprevistos.

Por último está el “estar siempre listo”. Hay que tener una consciencia de que no está seguro el ahorro en ninguna parte al 100%. Atribuyamos esta inseguridad a las variaciones de la bolsa, los robos, la inflación, el descuido, en pocas palabras al error tecnológico y al humano.

La solución es tener contemplado al ahorro en varias opciones o fuentes, y por si llegara a fallar una, existe otra u otras (si es posible) que respalden a la que falta. Entre más opciones tenga de ahorro, sera más difícil que se pierda el mismo.
Conclusión

El ahorro se debe contemplar como un proceso que abarque todas las actividades humanas que tengan un gasto.

Se debe buscar reducir el gasto, gastar en lo que se necesita y que sea duradero al igual que práctico, buscar otras opciones que impliquen no gastar, controlar el flujo de lo gastado, saber cuando dar y cuando pedir algo que implique un gasto, gastar lo que se tiene,tener un repuesto en casos de emergencia y no tener congelado el saldo pósitivo.

Si se logra una cultura del ahorro en este país, se reforzará en todos los ámbitos económicos.

Tenemos que aprender a ser menos descuidados y hacer conciencia de que lo que se va, no siempre regresa.

Fuentes

Página de la Real Academia Española en internet- http://www.rae.es Munch, Lourdes. García, José- “Fundamentos de Administración”, 5ª edición, 1990, Ed. Trillas. ISBN: 968-24-3941-8 Rogers, Everett- “A History of Communication Study”, 1ª edición, 1994, Ed. The Free Press. ISBN: 002926735 Página de Consumer Action en Español- http://www.consumer-action.org/Spanish/

No hay comentarios:

Publicar un comentario