22.5.06

Guardianes de la fantasía

Ormuz y Arriman. Éstas eran las fuerzas en las que creían los maniqueos que luchaban todo el tiempo: la luz y la oscuridad. Este mismo concepto, pero con guerreros humanos, es a lo que nos lleva “Guardianes de la Noche”.

La pantalla nos sumerge en Rusia actual, con gente que parece “normal”, se viste normal, vive en casa normales. Pero tienen la misión de hacer convivir la luz y la oscuridad, el bien y el mal. Son amigos, pero hay pique entre ellos. Cuenta la leyenda que, desde hace mucho tiempo, hay un “moderador” entre estas dos fuerzas. Alguien que debe lidiar entre su decisión de que bando tomar, pero que a la vez se debe mantener imparcial. Los de la luz hacen la “ronda nocturna” para checar a los de la oscuridad y al parecer viceversa.

Un turbado Antón Gorodetsky (Khabensky), traicionado por el amor, es ése moderador en nuestros tiempos. Por azares del destino, escogió ayudar a los de la luz, pero en la profecía está que en algún momento llegará uno malo.

La historia se complica con una maldición a una mujer, una vampiresa, una muerte, y la historia personal de Antón.

La trama es complicada a ratos porque la película destruye nuestros arquetipos del “bueno y el malo”: todos parecen personas normales. Como ya lo había mencionado, hasta se llevan entre ellos. Algunos efectos especiales bastante buenos (para no ser película gringa) impactan lo suficiente como para ayudarte a entender la magnitud de lo que se está trabajando en el filme.

No cabe duda que lo mejor es la historia, que está basada por Sergei Lukyanenko en sus propias novelas. Así que debió de ser de gran utilidad tener de guionista al escritor. La fantasía que vemos en la historia ya ganó un premio (el Cuervo de Plata en Bruselas) en el Festival de películas de Fantasía Internacional. Por cierto, la secuela de este claroscuro, no es tan buena.

Es una película con una historia tradicional, pero llevada a cabo de una manera distinta. Puede confundir, pero también hacerte pensar. Puedes dejarte enredar por rayos de luz y diagonales de sombra, pero también puedes salir airoso como un “mediador”.

Una decisión puede cambiar los rumbos que tiene Ormuz y Arriman. Tú decides si quieres descubrir quién la tomará.
Nochnoy dozor (Night Watch), Rusia, 2004. Konstantin Khabensky, Vladimir Zolotukhin, Mariva Poroshina, Galina Tyunina, Yuri Kutsenko. Director: Timbor Bekmambetov, Escritor: Sergei Lukyanenko.

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