2.1.06

¿Eres un típico mexicano?

Un día en la vida de un mexicano típico:
Suena su despertador, se levanta, desayuna cereal, toma un baño, se viste, sube a su coche, llega a la oficina o escuela, sale en su coche y come en un restaurant, después va al cine y en la noche (como es viernes) llega al antro, regresa a su casa a las 4.

Suena bastante típico, ¿o no? En un día así de típico, uno puede gastar unos 400 o 500 pesos (o más). Pero hay que hacer una aclaración: no es “típico” para 45 millones de mexicanos el tener ni siquiera 41 pesos al día en la bolsa (déjate de gastarlos), no es “típico” para el 40 porciento de la población tener un coche, agua (diario), ir a la escuela y mucho menos ir a un antro (eso es impensable). Y no es sólo rural, ya que (por ejemplo) el 70 porciento de Ciudad Juárez es pobre.

Así que si conocen a alguien que viviera un día como el del principio del artículo, pueden decir que es un priivlegiado miembro del 60 porciento de la población mexicana que tiene esas ventajas, pero no es de ninguna manera típico.

Ahora, lo anterior, cualquiera se los puede contar o incluso ya lo sabian. Pero muchas veces hay que ir, ver, sentir, oler y palpar las cosas para entender la magnitud de lo que se dice de los pobres. Y yo lo he hecho.

Afortunadamente he podido ir en los últimos 5 años a algunas de las comunidades más pobres (o más típicas mejor dicho) del centro de Veracruz, del norte de Puebla y del suroeste del Estado de México. Y les puedo decir que no se parecen nada a Xalapa, Puebla de los ºAngeles y Toluca.

Ahora si, ahi les va lo que hace un mexicano típico en su vida:
Nace en su casa de maderas y suelo de tierra, tiene tres hermanos y tiene una mamá de apenas 20 años que todo el día se la pasa haciendo tortillas o ayudando en el campo. Su papá toma mucho, pero no por eso deja de trabajar como burro de sol a sol en el campo, para cultivar (lo que sea) y que le paguen una miseria (5 pesos por un kilo de café, por ejemplo). Probablemente el niño irá a primaria, y tal vez a una tele-secundaria (no son tan divertidas como suenan, son más bien funestas) y acabando ésta se irá a Estados Unidos (pagando 14,000 pesos por el viaje, obviamente a crédito). Irá dos o tres veces a negrearse (en alguna constructora o restaurant de comida rápida) y regresará a su casa a los 27 a seguir negreándose ahora en el campo. Se casará con alguna jovencita de 16 o 17 y tendrá sus hijos en su casa de maderas y suelo de tierra.

¿Qué? ¿Y el coche no existe en su vida? Ojalá fuera el coche lo importante, con decir que toda la familia duerme en la misma “cama” (llámesele así a unos tablones con cobijas). Pero esta gente a veces es mucho más generosa que los que tienen sábanas de seda.

Cada vez que he ido a estas poblaciones, ha sido con grupos de jóvenes de las Mega Misiónes. Casi todos duermen en sus casas con sábanas de seda, y absolutamente todos se sorprenden al ver que en la pobreza, todavía la gente les da lo poco que tienen.

Los misioneros llegamos a una casa, escuelita o oficina delegacional del pueblo (probablemente las únicas construcciones de cemento) y ahí nos quedamos a dormir. La comida nos la da la gente del pueblo gustosa y generosamente.

Nosotros les llevamos a cambio dos cosas que nunca deben olvidar aquellas personas: la fe y la esperanza. La fe es necesaria para creer, la esperanza para creer en el futuro, aunque se vea siniestro, y para ellos, muchas veces lo es.

Nosotros sólo inculcamos éstas virtudes en el plano religioso, pero aquellas comunidades las aplican como deberíamos hacerlo todos nosotros, en toda nuestra vida. Hay que comenzar a tener fe en las personas, esperanza en los niños y ambas en México.

Cada vez que ayudamos a estas comunidades, nosotros, los jóvenes de sábanas de seda, entendemos que significa ser un típico (sin comillas) mexicano, y lo bueno que puede llegar a ser una persona si cree en algo superior a ella, cosa que a veces se nos olvida que existe a nosotros, los “típicos” mexicanos.

Para: Fundación México Unido
Publicaciones: Cjoven, Vanguardia de Saltillo(), es.catholic.net (22/jun/MMIV), t1.msn.com (23/jun/MMIV), www.encuentra.com (24/jun/MMIV)
Premios: ángeles MMIV. Mejor Artículo

Fuentes:
INEGI: www.inegi.gob.mx
ONU: www.unchs.org

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