25.4.04

Un año más un año menos

Cada quién tiene el suyo. Cada año se celebra sólo a esa persona, en ése día. Es una tradición perenne en todo el mundo que se celebre el nacimiento de una persona, en otras palabras, su cumpleaños.

¿Será porque es muy difícil mantenerse vivo? Felicidades, un año más que sobreviviste, y ojalá sigas vivo mucho tiempo más.

Como se puede ver a grosso modo, yo no creo en los cumpleaños. Digo, está bien que estés ilusionado por tu deseo que estás pensando en la penumbra que hiciste al soplar las velitas del pastel de chocolate que tu tía Juana hizo, y que te embarraron en la cara con el grito de “mordida”, manchando así el suéter que te acaba de regalar tu amigo Pedro que fue asustado por el mago que invitaron a hacer el “chow”.

Bonito. Pero patético. Un gasto innecesario. No quiero tomar un cariz pesimista, pero la fiesta debería ser un recordatorio de cuánto tiempo llevas en el mundo y qué haz hecho por él.

No estoy en contra de los cumpleaños, pero los míos prefiero que sean útiles. El que viene es el viernes 13 (¿mala o buena suerte?) y ya sé ppor experiencia que esperar: reunión sorpresa, comida con la familia, algún regalo de mi papás y otro de mi novia o de algún bienhechor dadivoso. Me ilusiona que se preocupen por mí de ésa manera, pero sigo pensando que podrían usar todo eso para ayudarme a ser mejor que a “celebrarme”.

Un regalo, por dar un ejemplo de lo anterior, es bueno si te entretiene, pero es mejor si te ayuda. Y no por eso tiene que ser aburrido.

Espero que mi cumpleaños me ayude a madurar y también espero tener algún día ilusión por seguir vivo 365 días más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario